Nosotros, sin ninguna duda elegiríamos a César Borgía. Pues estando a su lado en algún momento conseguirías escapar junto a él. Casi lo logró en el castillo de Chinchilla donde desde lo alto de la torre intentó arrojar al vacío al alcaide Don Gabriel de Guzmán sin conseguirlo. El segundo intento fue en el Castillo de la Mota, cuentan que estando encerrado en lo más alto de la gran torre del Homenaje consiguió escapar descolgándose por una cuerda, cayendo varios metros hasta la liza, sorteando las almenas y el foso y llegando hasta el caballo que su cómplice había acercado hasta las inmediaciones de la fortaleza.